"Cada árbol se conoce por su fruto”.
8º Domingo TO, CC Lc 6,39-45 “No hay árbol sano que dé fruto dañado, ni árbol dañado que dé fruto sano... Cada árbol se conoce por su fruto”. Somos como árboles, con sus raíces, tronco, ramas, hojas, flores, frutos. El árbol es símbolo de vida. Donde hay árboles hay vida. En la iconografía cristiana el árbol es símbolo de la cruz, símbolo de la VIDA. El Papa Francisco en su última catequesis de los miércoles dedicada a los ancianos compara la vida y la historia de las personas con el desarrollo del árbol: “Que los ancianos sueñen y los jóvenes los reciban y los realicen. Los ancianos son las raíces del árbol y los jóvenes, las flores y los frutos. Sin la savia de las raíces nunca podrán florecer. Todo lo que el árbol tiene florido viene de lo que está enterrado”. (P. Francisco catequesis 23 f 2022). La semana pasada ha sido una semana especial por el estallido de la tan temida guerra, sin que hayan dado fruto los intentos de diálogo y negociación entre las part...