¡Reconcíliate!
" Si sabes que tu hermano tiene quejas contra de tí, vete y reconcíliate primero" (Mateo 5,17-37). Un año después, seguimos en las mismas, es decir, con la misma dialéctica de los puños y del enfrentamiento, las vallas y el descarte. Y el enemigo es exactamente igual que nosotros, pues somos primos hermanos. Según algunos observadores... y no hace falta que lo digan, se extiende en la sociedad actual, a nivel global, un lenguaje que refleja el crecimiento de la crispación y la agresividad. Lenguaje, palabras nacidas del rechazo del otro, el resentimiento, el odio, la sed de venganza, el "y tú más". Palabras que reparten condenas, siembran sospechas, que envenenan la convivencia, y por ello hacen daño. Ejemplos, muchos. Cuando vemos, oimos algunas sesiones de control del gobierno que sea, o seguimos algunas tertulias de algunas cadenas de tv, uno se sorprende de la falta de cortesía y agresividad verbal. Este estilo violento de comunicación puede acabar ...