"Ningún profeta es bien mirado en su tierra"
4º domingo TO CC, Lc 4,21-30: “Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra”. Jesús se pres enta en la sinagoga de Nazaret ante sus paisanos como “verdadero profeta”, siendo finalmente rechazado por su pueblo. Los tres evangelios sinópticos conceden mucha importancia a este episodio de Nazaret insistiendo en el fracaso de Jesús. Le trataron como dice mi vecino como a un "forastero de fuera", siendo el hijo del carpintero le dejaron sin suerte de pinos. Los que nos decimos creyentes en Jesús de Nazaret no lo debemos olvidar. No se puede seguir fielmente a Jesús y no provocar, de alguna manera, desconcierto, admiración, pero también crítica y hasta el rechazo de quienes, por diversos motivos, no comparten el mismo planteamiento de vida que provoca dicho seguimiento. Es importante definir bien lo que entendemos por profeta: - No podemos confundir al profeta con un mago, no es un vidente o adivino, no es un curandero,...