Martín Zamora Borobio


En memoria agradecida al Padrecito Martín Zamora Borobio, que peregrinó a la Casa del Padre, en busca del "tesoro escondido".

Nos dejó el Padrecito Martín Zamora Borobio, a sus 83 años bien vividos. En la tarde del día 13 de enero "El Señor de la Vida" lo llamó a su encuentro.

Algunas pinceladas cariñosas sobre tu fecunda biografía, personalidad e historia compartida con multitud de hermanos.

Nacido en Tajahuerce  (Soria) el 14-08-1942.

Estudió teología en la Universidad de Comillas, donde se ordenó sacerdote el 23-06-1967.

Su primer encargo pastoral fue como coadjutor de la parroquia de Ntra. Sra. del Espino de Soria y cura encargado de Martialay, Cubo de Hogueras y Ontalvilla de Valcorba. Posteriormente atendió: Ólvega, Cueva de Ágreda y Beratón. En 1969 atendió: Medinaceli, Benamira, Esteras de Medinaceli y Lodares del Monte y seguidamente: Almazán, Nepas y Moñux.  En Almazán se apuntó a un curso de fontanería porque soñaba con ser cura obrero.

A final de los setenta marchó  como misionero a la diócesis de Campeche (México) donde estuvo hasta el año 1987. Allí compartió la misión con su querido amigo P. Máximo Cabrejas. Experiencia misionera que lo marcará definitivamente en su vida. A su vuelta a la diócesis fue nombrado vicario parroquial de la Parroquia de El Salvador de Soria y cura encargado de Fuentetoba y Las Casas. Por entonces, su tía Andrea, que lo adoraba, le rogaba que se cortara el bigote pues, con él, asustaba a algunas feligresas.

En el verano le encantaba subir al Pico Frentes con su hermano Gerardo, de vacaciones, y un amigo saltarín a ver salir el sol con el torso desnudo.

Del año 1988 al año 2005 fue Delegado diocesano de misiones, renovando y potenciando la delegación y la animación misionera en la diócesis, poniendo en marcha los "Encuentros de niños misioneros en el día de la Infancia misionera" en la Plaza Herradores. ¡Qué tiempos aquellos!

Y sobre todo, promovió en la Diócesis el "Día del misionero diocesano", recorriendo cada año lugares emblemáticos de la provincia. 

Visitó también a los misioneros diocesanos en América (1994) y África (1999), promoviendo hasta la fecha, durante más de 20 años, un proyecto de voluntariado de recogida y reciclaje de papel con cuya venta  se han financiado multitud de proyectos de misioneros sorianos. En el año 2001 fue premiado con la distinción en “Valores humanos” por la Fundación Científica de Caja Rural de Soria.


Así mismo ha sido capellán de la prisión provincial de Soria durante más de diez años (1991-2005), promoviendo en este campo el voluntariado, a través del Secretariado de pastoral penitenciaria. Trabajo duro y comprometido y en el que nunca ha dudado de la posibilidad de reinserción de los presos, defendiendo su dignidad humana herida. Como anécdota: acogía, a veces, en su casa a reclusos que tenían permiso temporal. En cierta ocasión, uno de ellos le tomó prestada su camioneta que apareció pocos días después en Valladolid.

Fue Consiliario diocesano del movimiento obrero católico HOAC, y de la FRATER. El día uno de mayo era frecuente verlo en la manifestación del día del Trabajo portando alguna pancarta. En el cielo lo estaban esperando sus amigos Goyo e Eliseo. Fue también (pues cundía mucho) Delegado del Apostolado Seglar. Colaborador de Manos Unidas y Centros de Cultura popular y promoción de la mujer.

Compaginaba estas tareas con la atención a varias parroquias (pequeños pueblos) del Arciprestazgo de Tierras Altas (Buitrago, Pedraza, La Póveda, Barriomartín, Arguijo, Matute de la Sierra,   Cubo de la Sierra). En la actualidad atendía las parroquias del Valle junto a la Hermana Nazarena Mª Lourdes Caminero.

 ·  En su "haber" podemos decir que, aunque algo despistado, era alegre y optimista por naturaleza, humilde practicante convencido de la “Cultura del corazón” frente a la del tener. Hombre de profunda y cultivada fe. Una fe abierta y dialogante, como testigo de Jesús de Nazaret y de una Iglesia Samaritana. Por su humildad y humanidad tiene multitud de amigos en todas las clases sociales. Amante de la naturaleza (de los caballos) y de las tradiciones populares de Soria. En los últimos años anduvo empeñado en promover la Semana Cultural de Matute de la Sierra. Igual lo podías ver de paseo por la ribera del Duero que recogiendo papeles por las calles o Plaza Mayor de Soria enfundado en su mono; en el cine en Camaretas o asistiendo al teatro en el palacio de la Audiencia. Sabía sacar tiempo para leer y estudiar Doctrina social de la Iglesia, como para escribir con fina pluma un  comunicado comprometido con el mundo obrero, o una página chispeante en la Hoja Diocesana dedicada a “Don Filadelfo” repasando la actualidad diocesana.

·       En definitiva, que tenía un corazón muy grande. Tan grande que se lo tuvieron que reparar en el Clínico de Valladolid. Aunque se quemó la mano en un despiste casero (lo suyo no era la cocina) nunca se “quemó” por seguir en la brecha haciendo el bien como buen ciudadano, vecino, amigo y sacerdote, y siempre con humildad, cercanía, respeto, talante dialogante, y capacidad de servicio.

·       Te imagino con el mono de trabajo, con un sombrero o boina de tu amplia colección, con alas o sin alas, por los pasillos del "Paraíso", entrando en el despacho del Padre Dios, recogiendo los papeles de la papelera, o cuidando el gato del  Santo Morenito.  No te equivoques de pasillo y respeta los pasos de cebra. No atropelles a ningún Arcángel, Tronos o Dominaciones. Saluda a San Martín el de la capa y caballo y a San Martín de Porras el del gato,  a Charles Chaplin y a Cantinflas, el de  " El Padrecito". No dejes nada en el plato del menú de los domingos, pues San Miguel te puede cobrar un dragma de más.

No sé quién bendecirá este año los caballos de la cuadra Antares en la fiesta de San Antón.


Tu persona, vida y obra han sido todo un "Jubileo encarnado de la Esperanza".




Tus amigos del alma.





 



Comentarios

Entradas populares de este blog

4º Domingo de Pascua

¡Reconcíliate!