San Juan Bautista Salduero 2026
SAN JUAN BAUTISTA SALDUERO 2026
La fiesta auténtica es memoria, acción de gracias y compromiso.
1.- La fiesta es memoria histórica y creyente, es recuerdo, es decir memoria que se hace desde el corazón. Hacer memoria es una necesidad frente al riesgo del olvido. Hacemos memoria de quiénes somos, de dónde venimos, de nuestra cultura heredada que conforma nuestra identidad, de nuestro capital humano como pueblo. El capital más importante de un pueblo no es el patrimonio cultural-artístico, sus monumentos, sino sus gentes. Y dentro de ese capital figura la fe que nuestros mayores nos legaron, fe vivida con sencillez. La fe en el Dios de la Vida, la fe en Jesucristo y sus testigos, la fe en María a quien invocamos, en este pueblo de Salduero, como Virgen de las Nieves, faro y guía de este pueblo. Uno de los testigos más sobresalientes es Juan Bautista, cuyo nacimiento celebramos hoy, (Juan sógnifica: "Yahvé salva, favorece"), de quien Jesús afirmó: “Juan es más que un profeta…entre los nacidos de mujer no hay otro mayor”. Profeta sin igual, precursor que prepara el camino al Mesías, Testigo de la luz, de la verdad.
Profeta es el que habla en nombre de otro. Ese "otro" es Dios, es Jesús. Su misión consistió en ser portavoz de la misericordia y el favor de Dios. Por ser fiel a la verdad entregó su vida adelantándose al Maestro. Por ser fiel, por coherencia, por denunciar la iniquidad del anti-reino. Este ha sido siempre el destino de los profetas.
2.- Acción de gracias a Dios y a los demás. Reconocemos que la vida es don de Dios, el don más preciado. Hoy damos gracias a Dios por la vida, por el don de la fe que tenemos que cultivar y dar, por la naturaleza que nos rodea, por los frutos de nuestros trabajo que debemos compartir con los demás, por la amistad, por la buena vecindad.
No es fácil dar gracias, un valor de excelencia, se necesita humildad para reconocer que estamos en deuda de amor hacia Dios y hacia los demás. Los soberbios y prepotentes no saben dar gracias.
3.- Compromiso de futuro que a todos nos incumbe: compromiso de trabajar por un mundo mejor, empezando por nuestro pueblo de Salduero, simbolizado en la ofrenda del "Ramo" ofrecido por las mozas del lugar.
Y el mundo cambia cuando cambiamos nosotros, cuando cambiamos la parcela que nos ha sido designada y en el tiempo que nos toca vivir. “En nuestro capital humano, en la riqueza de nuestra identidad y cultura heredada, y en la fortaleza que tendremos si logramos resolver bien nuestros problemas, está nuestro futuro”. DESPEDIDA: Que la fiesta transcurra en paz y armonía, haciendo gala de hospitalidad.
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